sábado, 28 de febrero de 2009

Como una lágrima en el mar (para toda la eternidad)

Amor marchitoComo una lágrima en el mar se perdió mi amor, entre las olas que lo arrastraron hasta su final. Como un niño entre la gente se puso a llorar mi amor, desprotegido y abandonado en un rincón. Como una flor marchita sobre la piedra se entristeció mi amor, herido y prisionero del dolor.

Mil veces rogué por tu amor, un millón de veces grité tu nombre y en una infinidad de ocasiones me diste la espalda. Ya no puedo siquiera llorarte, porque mis lágrimas no sirven para calmar mi dolor.

Mis labios han comenzado a olvidarte, mis dedos ya no dibujan corazones en la arena y tu rostro ya no aparece frente a mí cada día. Es difícil pensar en una existencia sin ti, pero más difícil es imaginar un camino de espinas juntos.

Yo solamente quisiera poder decirte adiós, pero quizás esa palabra me termine de partir el corazón.

Un millón de estrellas acompañaron nuestras más intensas noches de pasión. Una luna tan grande como tus ojos, nos baño con el brillo de su luz, cuando la ciudad dormía su sueño gris.

Nunca encontraré a nadie como tú. Jamás volveré a sentir el fuego de unos labios como los tuyos, ni tampoco podré dormir sobre otra piel como la que recubre el calor de tu cuerpo. Es el precio que debo pagar, por una pasión que me devoró el corazón. Es el castigo de una relación que no pudo ser feliz.

Ahora me despido, flotando en el aire como llegué. Le hablaré a las nubes de tu piel, le contaré a las estrellas de tu pelo, le susurraré a la luna sobre un amor que se esfumó y rogaré porque en otra vida te vuelva a ver y en ella seas mía para toda la eternidad.

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a la galería de macroninja y es compartida bajo licencia Creative Commons.

1 comentarios:

El Infalible dijo...

muy bueno, me encantó

Artículos relacionados


Más vistos