viernes, 30 de enero de 2009

¿Qué es la empatía?

EmpatiaLa empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de comprender sus sentimientos y entender lo que le pasa.

La empatía puede entenderse como un don, que nos brinda la posibilidad de entablar relaciones interpersonales, comprendiendo de una mejor manera lo que le ocurre a quien está enfrente nuestro.

¿Por qué es importante la empatía?

La empatía es fundamental en el mundo que vivimos, ya que las personas, por lo general, no son propensas a demostrar o hablar sobre sus emociones. Por este motivo, la empatía es una capacidad muy valorada en una sociedad donde mucha gente prefiere guardar sus sentimientos, en lugar de compartirlos.

Pero no debe entenderse la empatía como una herramienta para comprender lo que le ocurre a otro para utilizarlo en nuestro favor. Todo lo contario. La empatía debe ser entendida como una capacidad que nos permita llegar mejor a los demás, poder compartir los sentimientos y lograr ayudar al otro.

La empatía no es algo que se compra en una tienda, ni tampoco se puede encontrar en los estantes de un supermercado. La empatía aparece con nosotros desde que nacemos, y la vamos desarrollando en cada momento de nuestras vidas. Desde un niño que llora porque ve llorar a otro, hasta cuando abrazamos a un amigo o a nuestra pareja cuando notamos que están tristes. En todos esos detalles está presente la empatía.

Como podemos ver, la empatía tiene mucho que ver con la pareja y debe estar estrechamente relacionada con el hecho dar y recibir.

La empatía también puede entenderse como inteligencia interpersonal, la que nos permite interactuar mejor con los demás, y está íntimamente unida con la inteligencia emocional.

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a la galería de HdO ~ Helene y es compartida bajo licencia Creative Commons.

jueves, 29 de enero de 2009

Como dos extraños

Como dos extrañosEn ocasiones los recuerdos nos conducen a rememorar el pasado e imaginarlo como un tiempo mejor. Esa mirada hacia atrás, a veces nos lleva a recordar relaciones que se terminaron y que, en nuestra mente, aún pueden volver a ser lo que fueron.

Puede ser la soledad una de las razones que nos lleve a esa situación o un momento de debilidad, que nos haga revolver el pasado y sentir la necesidad de revivirlo.

Pero el reencuentro, muchas veces, puede no ser como lo esperábamos. Y quizás las mieles del pasado hayan perdido su dulzor y no haya forma de volver a recuperarlo.

Los años ayudan a ahogar viejas penas, pero también producen cambios que no se pueden detener. Entonces el contraste puede ser tan fuerte que nos derrumba el corazón y los fantasmas del recuerdo vuelven para decirnos, una vez más, que todo terminó.

Me acobardó la soledad
y el miedo enorme de morir lejos de ti...
¡Qué ganas tuve de llorar
sintiendo junto a mí
la burla de la realidad!
Y el corazón me suplicó
que te buscara y que le diera tu querer...
Me lo pedía el corazón
y entonces te busqué
creyéndote mi salvación...

Y ahora que estoy frente a ti
parecemos, ya ves, dos extraños...
Lección que por fin aprendí:
¡cómo cambian las cosas los años!
Angustia de saber muertas ya
la ilusión y la fe...
Perdón si me ves lagrimear...
¡Los recuerdos me han hecho mal!

Palideció la luz del sol
al escucharte fríamente conversar...
Fue tan distinto nuestro amor
y duele comprobar
que todo, todo terminó.
¡Qué gran error volverte a ver
para llevarme destrozado el corazón!
Son mil fantasmas, al volver
burlándose de mí,
las horas de ese muerto ayer...

(Como dos extraños – Letra: José María Contursi)

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a mrhayata la galería de y es compartida bajo licencia Creative Commons.

miércoles, 28 de enero de 2009

No más noches solitarias

Noche solitariaMuchas veces imaginamos que la noche puede ser un lugar donde se refugian los amantes, el momento justo para decir lo que llevamos dentro, pero también puede ser el momento en el que se nos viene el mundo abajo si no encontramos con quien compartir nuestras horas.

Si un día encontramos a esa persona que cambia el sentido de nuestra vida e ilumina todo lo que parecía oscuro, debemos aprender a valorar ese brillo y abrirle las puertas, porque quizás en alguna oportunidad nos esté aguardando ese gran amor que siempre esperamos.

Aprender a conocer el amor y disfrutarlo es una de las partes más hermosas de la vida, por tal motivo, debemos estar siempre atentos a esa sensación.

Cuando conocimos el frío de las noches de soledad, es importante valorar el calor que generan dos corazones que se encuentran, para que ya no haya más noches solitarias a partir de ese momento …

No puedo esperar otro día hasta llamarte,
llegaste a mi corazón por una cuerda
y todo latió con fuerza.
Pero otra noche solitaria ( y otra y otra)
Puede llevarse para siempre ( y otra, y otra).
Nos hemos encontrado el uno al otro para culparnos,
es todo lo mismo para mi, amor
porque se que lo que siento está bien.
No más noches solitarias,
no más noches solitarias,
eres la luz que me guía
día o noche estoy siempre allí.

Puede que pierda el entusiasmo de estar cerca tuyo,
y si toma un par de años
convertir tus lagrimas en risas
haré que lo que sienta que esté bien.
No más noches solitarias,
nunca habrá otra.
No más noches solitarias,
eres la luz que me guía
día o noche estoy siempre allí
y no me iré hasta que me digas eso...
No, nunca me iré.

(No More Lonely Nights – No Más Noches Solitarias - Paul McCartney – Grabada en Abbey Road en 1983 y lanzada al público en 1984)

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a la galería de Aoife city womanchile y es compartida bajo licencia Creative Commons.

lunes, 26 de enero de 2009

Esperando un minuto de amor

Calle soledadTe esperé sentado en la misma esquina de la primera vez. Sólo que esta vez no viniste a verme.

Te busqué en cada una de las caras que vi pasar, te soñé acariciando mi piel, pero tus dedos nunca llegaron a tocarme otra vez.

El sol se fue y la noche descendió sobre la calle que se tiñó de oscuras sombras y se mojó con mis lágrimas llenas de resignación.

No existen palabras para reflejar mi desconsuelo, no hay plegarias que puedan aminorar mi dolor. Cuando los sueños vuelan tan alto que llegan a tocar el cielo, se vuelven frágiles como el cristal al intentar aterrizar en la fría realidad del suelo.

Ya no te suplico por una vida juntos, ni siquiera puedo rogarte que te quedes a tomar un café, solamente te pido un minutos de tu piel, un instante de tu voz o un suspiro en el oído, para saber que no te soñé y que la noche en que te vi no fue sólo un reflejo de luz de un sol que nunca existió.

Tan solo eso me hará saber, que estuve vivo alguna vez.

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a la galería de mimentza y es compartida bajo licencia Creative Commons.

domingo, 25 de enero de 2009

El temor que no nos deja avanzar

Temor¿Cuántas veces vimos pasar al hombre o la mujer de nuestra vida frente a nuestros ojos y no supimos que decir?

¿Cuántas veces nos faltó el valor para salvar una relación y en cambio preferimos esconder nuestros miedos en el placard?

Quizás algunas personas nunca se han enfrentado a esta situación, pero para otras es algo habitual sentir el temor al fracaso, antes de intentar siquiera dar el primer paso.

Puede parecer duro para algunos, pero si nos ponemos a pensar en la situación, puede resultar mejor intentar que dejar pasar un momento que quizás nunca se vuelva a dar. Claro está que para quienes la autoestima está demasiado abajo, un rechazo puede ser peor que un puñal en el medio del corazón. Por esa razón prefieren dejar pasar la situación y esperar otro momento que sea más propicio, aunque quizás ese instante nunca existirá, porque el miedo siempre va a triunfar por encima de los deseos de progresar.

No hay una fórmula mágica que nos transforme en lo que no somos, sin embargo la respuesta suele estar en nuestro interior. La búsqueda que nos lleva a revelarnos de lo que somos y no deseamos ser, puede resultar ser la clave que nos lleve a superar esas situaciones y transforme nuestras acciones, para evitar que el freno llegue antes de poder arrancar.

Como muchas otras cosas en esta vida, todo comienza con el deseo de cambiar, buscando en nuestro interior lo que realmente queremos y necesitamos para nuestra vida. Si podemos dar ese primer paso, seguramente estaremos empezando a alejar al temor que no nos deja avanzar.

sábado, 24 de enero de 2009

El diario no hablaba de ti

Diario amorHay personas que disfrutan gritando su amor al mundo. Aunque no todos llegan a los oídos de la gente que los quiera escuchar. La realidad indica que son pocos los amores que llegan a la primera plana de los periódicos.

Para ser francos, debemos decir que solamente los amores mediáticos son los que se comentan y trasciende. Los amores de novela o de aquellas grandes películas del cine y televisión son los que nutren las portadas de diarios y revistas .

Sin embargo, los amores más intensos son los que se viven en la vida real, esos encuentros que dejan marcas en protagonistas que pueden vivir en Buenos Aires, en Madrid o en cualquier lugar del mundo, en el cual dos personas se puedan encontrar.

La música puede ser una excelente vía para contar esos encuentros. Si esas historias están bien narradas y los instrumentos los acompañan, pueden transformarse en canciones que la gente las recuerde para siempre.

Es esa la distancia que existe entre el encuentro que queda solamente en el recuerdo de dos personas y las historias que se meten en el inconsciente colectivo del mundo y se transforman en clásicos.

En 1990, el músico español Joaquín Sabina editó su placa Mentiras piadosas, en ese disco contó varias historias para el recuerdo, destacándose esa hermosa composición llamada Eclipse de mar.

Hoy amor, como siempre
el diario no hablaba de ti, ni de mí.
Hoy amor, igual que ayer, como siempre
el diario no hablaba de ti, ni de mí.

Hoy dijo la radio que han hallado muerto al niño que yo fui
que han pagado un pasote de pelas por una acuarela falsa de Dalí.



Pero nada decía el programa de hoy de este eclipse de mar,
de este salto mortal,
de tu voz tiritando en la cinta del contestador,
de la manchas que deja el olvido a través del colchón

(Fragmento del tema: Eclipse de mar – Letra y música: Joaquín Sabina – Editado en el disco: Mentiras piadosas)

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a la galería de circo de invierno ~ y es compartida bajo licencia Creative Commons.

viernes, 23 de enero de 2009

Nostalgias de un amor

Cuando la pasión se mete bajo la piel no importa el tiempo que transcurre alrededor. Cuando el flechazo es tan fuerte que no podemos dejar de pensar en la otra persona, esa sensación quizás es mucho más que un amor pasajero.

Hay amores que pueden durar sólo un día, una noche o quizás dos. Sin embargo quedan guardados en algún lugar de nuestra memoria y en varios rincones de nuestra piel.

Después trataremos de olvidarlos, de fingir que nunca existieron o intentaremos minimizarlos. Pero los recuerdos de los grandes amores siempre vuelven, regresan en esas noches frías o se disfrazan de fantasmas con nuestras sábanas y abrazan a nuestra almohada con pasión. No hay nada más cruel que sentir nostalgia por una amor que se desvaneció.

Es entonces cuando nuestro corazón nos pide una tregua para seguir viviendo, tratando de esquivar el recuerdo de un pasado que le está haciendo mal.

Quiero emborrachar mi corazón
para apagar un loco amor
que más que amor es un sufrir...
Y aquí vengo para eso,
a borrar antiguos besos
en los besos de otras bocas...
Si su amor fue flor de un día
¿porqué causa es siempre mía
esa cruel preocupación?
Quiero por los dos mi copa alzar
para olvidar mi obstinación
y más la vuelvo a recordar.

Nostalgias
de escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca
como un fuego su respiración.
Angustia
de sentirme abandonado
y pensar que otro a su lado
pronto... pronto le hablará de amor...
¡Hermano!
Yo no quiero rebajarme,
ni pedirle, ni llorarle,
ni decirle que no puedo más vivir...
Desde mi triste soledad veré caer
las rosas muertas de mi juventud.

Gime, bandoneón, tu tango gris,
quizá a ti te hiera igual
algún amor sentimental...
Llora mi alma de fantoche
sola y triste en esta noche,
noche negra y sin estrellas...
Si las copas traen consuelo
aquí estoy con mi desvelo
para ahogarlos de una vez...
Quiero emborrachar mi corazón
para después poder brindar
por los fracasos del amor...

(Nostalgias – Escrito en1936 - Música: Juan Carlos Cobián - Letra: Enrique Cadícamo)

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a la galería de Kr. B
y es compartida bajo licencia Creative Commons.

jueves, 22 de enero de 2009

¿Por qué duele el amor?

Corazones rotosEl amor es ese sentimiento que nos eriza la piel y nos hace sentir que podemos volar. Pero en ocasiones se puede caer como una pared en una demolición. Es entonces cuando el amor nos duele, más que cualquier otra cosa en el mundo.

Por definición, el amor es una suma de sentimientos que unen a las personas. Obviamente, cuando pensamos en el amor en nuestra mente se dibujan cosas hermosas, ya que lo contrapuesto al amor son el odio y el dolor, dos sensaciones que le hacen mucho mal al corazón.

Podemos sufrir de amor cuando nuestros sentimientos no son correspondidos o cuando los desengaños nos desgarran el corazón. Algunos piensan que con los años el amor se hace más fuerte y el corazón aprende a armarse su propio caparazón. Esto puede considerarse como una especie de autodefensa para los sentimientos, pero también es una manera de estar siempre con la guardia en alto.

El amor se disfruta más cuando es sincero y logra libertad. El amor se hunde en llantos cuando se tiene que arrodillar para pedir por favor ser correspondido. El amor sufre como ninguno cuando siente soledad estando de a dos.

Existen muchas definiciones que demuestran el máximo dolor al que puede verse sumergido un corazón. La necesidad de olvidar a quien nos hizo mal puede ser tan cruel que no nos permite gozar del presente. Hay espinas que se nos meten tan adentro de la piel que nos quiebran la ilusión y nos hacen ver que ya nada será igual.

Perder la fe en el amor puede ser el mayor dolor al que nos podamos enfretar, porque cada ruptura deja abierta la puerta a un nuevo comienzo, pero si ya no hay esperanza de volver a empezar, no nos queda nada por soñar.

Hace más de seis décadas, un verdadero poeta como Enrique Santos Discepolo escribió una de las letras más emotivas de la historia de la música. Mariano Mores le puso música y el tango se llamó Uno. Es difícil, quizás imposible, encontrar otra declaración tan emotiva y dolorosa de la pérdida de la fe en el amor

Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí...
Si olvidara a la que ayer
lo destrozó, y pudiera amarte,
me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor.

Pero Dios te puso en mi camino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré como quererte...

Déjame que llore
como aquel que sufre en vida
la tortura de llorar su propia muerte.

Pura como sos habrías salvado
mi esperanza con tu amor.
Uno esta tan solo en su dolor,
Uno esta tan ciego en su penar.

Pero un frío cruel
que es peor que el odio,
punto muerto de las almas,
tumba horrenda de mi amor,
maldijo para siempre y me robó
toda ilusión...

(Uno - Letra: Enrique Santos Discepolo - Música: Mariano Mores)

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a la galería de fractured-fairytales y es compartida bajo licencia Creative Commons.

lunes, 19 de enero de 2009

El estrés, el amor y nuestro estado interior

SufrimientoAunque muchas veces hemos oído hablar del estrés, probablemente en pocas ocasiones nos hemos puesto a pensar cuanto repercute este mal en la pareja y en el resto de nuestras relaciones.

Para comenzar, es importante comprender que es el estrés está asociado al agotamiento generado por situaciones que nos provocan estados de tensión.

Estos momentos de agotamiento extremo pueden estar relacionados a sobrecargas físicas o mentales, que nos pueden provocar desbordes emocionales, que nos lleven a marcados estados de angustia o ansiedad.

En muchas oportunidades este desborde se asocia a las presiones laborales, pero debemos tener en cuenta que el estrés puede estar relacionado con cualquier foco externo que nos genere una presión más allá de los límites que podamos soportar y manejar.

Más allá del origen que la produce, esta patología repercute en los diferentes ámbitos de nuestra vida. Por tal motivo, está claro que nuestras relaciones no están aisladas de esta perturbación e incluso se puede decir que son más susceptibles a los problemas que este mal puede traer.

Está claro que es nuestra mente la que gobierna nuestro cuerpo y apoyándonos en nuestros afectos y en una ayuda profesional (de ser necesario) nos permitirán retomar nuestro equilibrio.

Estas recomendaciones pueden ser difíciles de llevar a cabo en situaciones extremas, ya que el estrés también puede llevarnos a aislarnos y a la sensación de no poder evadirnos de nuestros problemas. Por esto, es importante no perder el vínculo que nos une con nuestra pareja, para de esta manera lograr algo de armonía que ayude a calmar el caos interior.

Cuando esa conexión se hace imposible también es importante lograr, en los momentos de soledad, un estado de relajación que nos ayude a recuperar el equilibrio y a tratar de encaminarnos a la solución de los problemas, que parecen no tener una respuesta en nuestro interior.

Es fundamental comprender, que por más compleja que pueda parecernos una situación siempre existe una salida. En muchas ocasiones estar sumergidos intensamente en un problema no nos permite ver la luz que nos ofrece la solución. Por tal motivo, es de gran importancia abrirnos a otros puntos de vista, ya sea de nuestros amigos o de nuestra pareja, esto nos mostrará otras alternativas para resolver todo aquello que vemos nublado y parece no tener solución.

Enlaces relacionados con el tema estrés:
El Estrés (Planeta Sedna)
Estrés (Wikipedia)


La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a megyarsh y es compartida bajo licencia Creative Commons.

viernes, 16 de enero de 2009

Frases de amor y pasión

Frases de amorHay personas que subestiman las palabras de amor, minimizando su importancia en una relación. Seguramente eso les ocurre a quienes no conocen esa sensación y por eso prefieren dejarla a un lado.

Por suerte existen muchas personas que creen en el amor y desde ese lugar han ofrecido frases que retratan ese sentimiento único, de una manera mágica y especial.

Antoine de Saint-Exupéry nació en Lyon (Francia) en 1900. Su creación más conocida ha sido El Principito, pieza literaria que ha sido traducido a una gran cantidad de idiomas y que se ha transformado en una obra universal.

De aquel magnífico texto se extrae la famosa frase “Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos”. Sin dudas, esas palabras evidencian una sensibilidad única. Pero no es solamente ese texto el que pone en manifiesto la capacidad de Antoine de Saint-Exupéry, también existen otras frases que lo hacen sobresalir por su capacidad para describir sensaciones de un romanticismo universal: Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección”.

En algún punto el amor puede arder tanto que su fuego se mezcla con el de la pasión. Por desgracia, como alguna vez dijo Henry Miller Todos los días matamos nuestras mejores pasiones”. Sería un excelente ejercicio para nuestra vida darle una oportunidad a que no mueran sin dejarlas intentar que nos muestren hasta donde deseaban llegar. Quizás de esa forma lleguemos a cumplir algunos de nuestros deseos.

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a kirtaph y es compartida bajo licencia Creative Commons.

miércoles, 14 de enero de 2009

Las claves del amor, cómo comenzar una relación

Muchos pensarán que el amor no es 2 + 2 y seguramente tienen razón. Sin embargo, es bueno tener en cuenta algunas cosas a la hora de afrontar una nueva relación.

Siempre es importante empezar por el principio y el comienzo en este caso es uno mismo. Para poder dar lo mejor en una relación de pareja es fundamental lograr armonía con nuestro ser interior. Si nosotros no logramos el equilibrio que nos permita estar bien, es muy difícil poder trasladar a los demás cosas positivas. Para ser más gráficos, si nos cuesta tanto vivir con todo el peso que cargamos, por no estar conformes con lo que somos, es mucho más complicado que otra persona pueda lograr superar eso.

En este sentido es de vital importancia buscar la armonía con nuestro interior, para poder fortalecer cualquier relación que deseemos llevar adelante.

A partir de ese equilibrio interior nos sentiremos mucho más fuertes para abordar cualquier relación que deseemos encontrar o que se cruce en nuestro camino.

Luego aparecerán los juegos de las coincidencias con la otra persona, las cosas que nos unen y las que nos diferencian, pero al mismo tiempo le ofrecen diversidad al amor.

Cada persona tiene un mundo particular dentro y en ese interior existen miles de cosas para compartir. Es importante mantener esa individualidad en el comienzo y entregarla de la mejor manera posible ,para que el otro la pueda conocer y disfrutar.

El amor como un cuento de hadas es el comienzo, el primer estado de enamoramiento profundo luego le da paso a la relación que podrá ser duradera o no, dependiendo de cómo los integrantes de la pareja la sepan llevar.

Nunca hay que olvidar que para construir un edificio primero hay que poner cimientos firmes y lo mismo ocurre en el amor.

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a HAMED MASOUMI
y es compartida bajo licencia Creative Commons.

lunes, 12 de enero de 2009

Las fantasías y el amor

A lo largo de la historia, la literatura, la música y el cine nos han regalado innumerables momentos románticos.

Cada una de estas ramas del arte han abordado el tema de diferentes formas. Han retratado el amor como algo poético, idílico y con un toque casi mágico. También lo han tratado como un toque de realismo, con todas las idas y vueltas que las relaciones traen. Pero en otras oportunidades, se han animado a bucear en lo más profundo de las fantasías, en un universo donde todo es posible si nos abrimos a nuestros sueños y nos entregamos a la pasión.

El erotismo, como componente imprescindible de la vida de las parejas, ha sido parte de muchos momentos de inspiración para diversos artistas que han sabido plasmar en su obra estos instantes.

En 1986, Soda Stereo lanza du disco Signos, donde incluye el tema Persiana Americana. Esta canción, firmada por Gustavo Cerati y Jorge Antonio Daffunchio, es una verdadera muestra de cómo abordar la sensualidad desde la música.

Yo te prefiero
Fuera de foco
Inalcanzable
Yo te prefiero
Irreversible
Casi intocable

Tus ropas caen lentamente
Soy un espía un espectador
Y el ventilador desgarrándote
Sé que te excita pensar
Hasta dónde llegaré
Es difícil de creer
Creo que nunca lo podre saber
Sólo así yo te veré
A través de mi persiana americana

Es una condena agradable
El instante previo
Es como un desgaste
Una necesidad
Más que un deseo
Estamos al borde
De la cornisa
Casi a punto de caer
No sientes miedo, sigues sonriendo
Sé que te excita pensar hasta dónde llegaré
Difícil de creer
Creo que nunca lo podré saber
Solo así yo te veré
A través de mi persiana americana

Yo te veré

Tu ropas caen lentamente
Soy un espía un espectador
Y el ventilador desgarrándote
Se que te excita pensar hasta dónde llegaré
Es difícil de creer
Creo que nunca lo podré saber
Solo así yo te veré
A través de mi persiana americana
Que pueda suceder
No gastes fuerzas para comprender
Solo así yo te veré
A través de mi persiana americana
Difícil de creer
Creo que nunca lo podré saber
Sólo así yo te veré
A través de mi persiana americana
Difícil, difícil de creer
Creo que nunca lo podré saber
Sólo así yo te veré
A través de mi persiana americana
Sólo así yo te veré
A través de mi persiana americana

(Persiana Americana - Cerati/Daffunchio)

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a Karla García Fernández
y es compartida bajo licencia Creative Commons.

sábado, 10 de enero de 2009

Amor por Internet

Amor por InternetAños atrás, cuando Internet aún no estaba al alcance de todos los usuarios de computadoras del mundo entero, conocer una persona por esta vía resultaba algo poco frecuente.

Con el veloz crecimiento de toda la tecnología relacionada con las telecomunicaciones, rápidamente este escenario comenzó a cambiar y cada vez más personas comenzaron a conocerse por Internet.

Fue entonces cuando se empezaron a cruzar cada vez más los destinos de hombres y mujeres, que solo encontraban un punto en común en el mundo virtual.

Algunas relaciones fueron sólo de una noche, otras se mantienen hasta hoy en día. Si nos ponemos a pensar, no cambia demasiado con lo que puede ser otra vía de contacto, simplemente que esta manera tiene un toque digital.

Quizás hoy en día ya ha pasado a la historia intercambiar el teléfono después de algunas miradas o de una noche de pasión. En este tiempo suele ser mucho más práctico ofrecer una dirección de e-mail o de MSN para seguir la conversación después.

El tiempo pasa y las personas se adaptan a las nuevas tecnologías para buscar las mismas viejas cosas que hace mucho tiempo atrás. Quizás en algún momento fue el teléfono o muchos años atrás una relación por correspondencia, hoy es Internet.

Muchos recordarán la canción Años, tema original de Pablo Milanés, pero en una versión donde se pueden escuchar las voces de Tom Lupo, Andrés Calamaro y Luca Prodan. En el preámbulo del tema se puede escuchar la famosa frase: “Coincide un poco con la noticia de que lo único que progresa con el paso del tiempo es la tecnología. El hombre no, siempre es el mismo. Inclusive, según el poeta, el amor con los años desaparece”. Luego de esta brillante afirmación, arranca la canción con la famosa letra modificada y cantada por Luca, diciendo: “El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos, el amor no lo reflejo como ayer”.

Esas frases son toda una síntesis del mundo tecnológico en el que vivimos hoy, pero contadas hace dos décadas atrás.

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a SykoSam
y es compartida bajo licencia Creative Commons.

jueves, 8 de enero de 2009

Siempre en mi mente

BesoEn ocasiones nos puede invadir el sentimiento de no haber dado todo por una relación. En esos momentos en los que sentimos que estamos perdiendo al otro, nos recorre una tremenda culpa por todas las cosas que no hemos hecho bien.

Recordamos cada beso que no dimos, cada abrazo que no entregamos y cada caricia que nos guardamos. Siempre sirve reflexionar, sin embargo, las cosas que no se hacen en el momento justo, en ocasiones no nos dan ningún tipo de revancha que nos permita remontar la situación.

Es por eso que debemos ser siempre consientes de nuestros actos y lo que ellos generan en los demás. Y en el caso de que alguna vez no nos hayamos comportado como debíamos, no esperar una vida para ofrecer nuestras disculpas, porque quizás ya no haya nadie a quien pedirle perdón.

Siempre en mi mente (Always on My Mind) es una canción escrita por Johnny Christopher, Mark James y Wayne Carson Thompson en el año 1972. Si bien es un tema que ha tenido muchas versiones, fue la inolvidable interpretación de Elvis Presley la que le dio una dimensión distinta y la convirtió en un verdadero clásico del romanticismo.

Tal vez no te he tratado
Tan bien como debería haberlo hecho
Tal vez no te he amado
Tanto como hubiera podido
Cosas pequeñas que tendría que haber dicho y hecho
Simplemente nunca me tomé el tiempo

Siempre estuviste en mi mente
Siempre estuviste en mi mente

Tal vez nunca te abracé
En todos esos momentos tan solitarios
Y supongo que nunca te dije
Lo feliz que estaba de que fueras mía
Si te hice sentir así
Muchacha, siento mucho haber estado tan ciego

Siempre estuviste en mi mente
Siempre estuviste en mi mente

Dime, dime que tu dulce amor no ha muerto
Dame, dame otra oportunidad
Para mantenerte satisfecha, satisfecha


Cosas pequeñas que tendría que haber dicho y hecho
Simplemente nunca me tomé el tiempo
Siempre estuviste en mi mente
Siempre estás en mi mente
Siempre estás en mi mente

(Siempre en mi mente - Always on My Mind - Johnny Christopher, Mark James y Wayne Carson Thompson)

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a Paula G. Furió
y es compartida bajo licencia Creative Commons.

miércoles, 7 de enero de 2009

En mis ojos no ha parado de llover

Llover¿Cuántas veces habremos llorado un río? ¿Cuántas lágrimas de amor se derraman a lo largo de una vida?

Llorar puede ser un bálsamo que ayude a descomprimir el dolor. Quizás no sea el modo de resolver las cosas, pero es una formar de dejar que el dolor fluya y comience a salir afuera, cuando el cuerpo no puede seguir soportando tanta pena.

El quiebre de una relación puede ser un momento muy doloroso y las lágrimas suelen ser las compañeras de ese momento.

También es el tiempo en el cual se plantean todas las cosas que han salido mal, porque todo lo bueno que vivió la pareja se rompió en mil pedazos y las risas le dieron paso a las lágrimas. Y es en ese instante en el que el dolor de la pérdida comienza a tallar en los más profundo del corazón ...


Desde que te perdí
La luz se ha puesto muy mojada,
Mirada triste está nublada
Y en mis ojos no ha parado de llover

Solo y ya sin ti
Me tienes como un perro herido
Me tienes como un ave sin su nido
Estoy solo como arena sin su mar

Quién detendrá la lluvia en mí
Oh no, no
Se me ha inundado el corazón
Quién detendrá la lluvia en mi, oh mi amor
Solo tú puedes pararla

Sigue lloviendo, le sigue lloviendo al corazón
Dime qué diablos voy a hacer
Sigue lloviendo, le sigue lloviendo al corazón
Y en mis ojos no ha parado de llover

No te comprendo, no entiendo que paso
Si te di todo, quizás te di de más
Dime que faltó, dime que sobró, dime que pasó
Pero dime algo, que me estoy muriendo.

(No ha parado de llover – Maná – Escrita por Fher Olvera y Alex González – Lanzada en el disco Cuando los Ángeles Lloran)

La fotografía que se incluye junto al texto de esta entrada pertenece a Carlos Aguilera
y es compartida bajo licencia Creative Commons.

martes, 6 de enero de 2009

Sola en el olvido

Sola en el olvidoEn la vida hay amores que nunca pueden olvidarse … nos dice Armando Manzanero en su clásico bolero Inolvidable.

Y es verdad, hay sensaciones que nos acompañan toda la vida, recuerdos que guardamos en lo más profundo del corazón.

Existen momentos en una relación en los cuales la distancia se hace inevitable y se vuelve tan inmensa que puede llevar al amor hasta el borde de la locura.

En 1997, el grupo mexicano Maná lanza una de sus producciones de mayor éxito: Sueños Líquidos. Esta placa contiene varios temas que se convertirían en clásicos, entre los que se destaca En el muelle de San Blas, una canción que también sería incluída en recopilaciones y en el y en trabajos en vivo, como Arde el Cielo.

Este tema envuelve una historia de amor y locura. La narración fluye desde la voz de Fher como una delicada balada romántica que toma potencia y dramatismo, hasta llegar un desenlace que eriza la piel.

Ella despidió a su amor
él partió en un barco en el muelle de San Blas
Él juró que volvería y empapada en llanto
ella juró que esperaría.
Miles de lunas de lunas pasaron
y siempre ella estaba en el muelle, esperando
muchas tardes se anidaron
se anidaron en su pelo y en sus labios.

Llevaba el mismo vestido
y por si el volviera no se fuera a equivocar.
Los cangrejos le mordían
sus ropajes, su tristeza y su ilusión.
Y el tiempo se escurrió
y sus ojos se le llenaron de amaneceres
y del mar se enamoró
y su cuerpo se enraizó en el muelle.

Sola, sola, en el olvido
sola, sola con su espíritu
sola, sola con su amor el mar
sola, en el muelle de San Blas.

Su cabello se blanqueó
pero ningún barco a su amor le devolvía
y en el pueblo le decían
le decían la loca del muelle de San Blas.
Y una tarde de abril
la intentaron trasladar al manicomio
nadie la pudo arrancar
y del mar nunca jamás la separaron.

Sola, sola, en el olvido
sola, sola con su espíritu
sola, sola con su amor el mar
sola, en el muelle de San Blas

Sola, sola se quedó.

(En el muelle de San Blas – Maná)

La fotografía que ilustra este texto es de spaceodissey y es compartida bajo licencia Creative Commons.

lunes, 5 de enero de 2009

Ex Noche, cuando la luna se acuesta a dormir

Hay tiempos en los cuales la pasión nos supera y la noche es más intensa. Hay relaciones que nos marcan a fuego. Esas que nos hacen conocer y disfrutar cada uno de los secretos de la luna, eterna compañera a la seguimos en todo su recorrido hasta que se vuelve a dormir.

El amor parece más intenso a la luz de la luna. Tiene otro sabor dormirse cuando el sol despierta, luego de una noche de pasión.

Son esas noches donde no existen los relojes, cuando el tiempo vuela y el placer se apodera de todos los sentidos. Sin embargo, esta hermosa sensación que nos envuelve, puede doler en la ex noche …

Otra vez la luz del amanecer
nos encuentra en lo mejor de lo que ya es la ex noche
por el ventanal, todo el resplandor
de esa esfera roja que la gente llama sol
ahora hay que volver, mirar con pudor
el andén tomado por los tipos con sus bolsos
¿cuántos años más de acostarnos al revés
de asistir a cómo se hace calabaza todo?
el tiempo se va
cobra tanta velocidad
con los años aprendí: cuando la pasamos bien, los relojes van a mil
en un rato más van a combatir
un montón de negros capoeira en mi cabeza
vamos a pagar con el cuerpo en cash
los estragos de esta nochebuena en primavera
salimos los dos
seis y veinte y ya pica el sol
tu vestido a plena luz
tiene un aire algo espacial, bajo la mañana azul
cómo va a doler la ex noche.

(Ex Noche - Ella es tan cargosa)

La fotografía que ilustra este texto es de izzard y es compartida bajo licencia Creative Commons.

domingo, 4 de enero de 2009

Mirame bien

Mírame bien, te necesito igual que algo tan pequeño como ver el día pasar, mírame bien y dime si me ves haciendo algo tan sencillo como ver el sol caer.

Con esas sencillas palabras Julieta Venegas resume mucho de lo que necesita una persona dentro de una pareja para sentirse contenida.

La pareja puede pasar por muchos estados a lo largo de su vida, desde el fuego intenso del primer beso, hasta el frío que la puede congelar el alma, pasando por la rutina del día a día.

Es tarea de los dos no permitir que llegue el frío de la nieve hasta lo más profundo de los corazones que sintieron el fuego más intenso del amor.

Es tan sencillo que parece una obviedad, pero esta práctica que parece tan simple, muchas veces es difícil llevarla adelante cuando el amor se tiñe de gris. Por eso es importante no perder el ejercicio de los “Te amo” y no dejar para mañana los “Te quiero”. Y más importante aún es mirar a los ojos para entender lo que le pasa al otro y no olvidarse de todo lo que nos pasa por dentro cuando nos sentimos solos estando de a dos.

La fotografía que ilustra este texto es de usedfree y es compartida bajo licencia Creative Commons.

viernes, 2 de enero de 2009

Me cuesta tanto olvidarte

El amor muchas veces es como esos árboles que soportan todas las tempestades del mundo y se mantienen en pie, sin dejarse doblegar. Pero en otras oportunidades, el amor es como una taza que cae indefensa y se rompe en mil pedazos contra el piso.

La separación refleja el fin de la pareja, cuando ya no hay nada que decir. Sin embargo, muchas veces algo queda en las personas que tanto se amaron. Los recuerdos de los momentos vividos siguen latentes en algún lugar del corazón y con el tiempo pueden volver a aflorar.

Por este motivo, no es extraño que a pesar de que el final haya sentenciado a una relación, esos recuerdos vuelvan una y otra vez, haciendo imposible el olvido y el deseo de empezar de cero.

Me Cuesta tanto olvidarte es una canción del grupo español Mecano que formó parte del disco Entre el cielo y el suelo. El sencillo fue lanzado en 1986 y en esta canción brilla la delicada voz de Ana Torroja.

Entre el cielo y el suelo hay algo
con tendencia a quedarse calvo
de tanto recordar
y ese algo que soy yo mismo
es un cuadro de bifrontismo
que solo da una faz
la vara vista es un anuncio de signal
la cara oculta es la resulta
de mi idea genial de echarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto
olvidar quince mil encantos es
mucha sensatez
y no sé si seré sensato
lo que sé es que me cuesta un rato
hacer las cosas sin querer
y aunque fui yo quien decidió
que ya no más
y no me cansé de jurarte
que no habrá segunda parte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto...

(Me cuesta tanto olvidarte / José María Cano)

La imagen que ilustra este texto pertenece a
vanz y es compartida bajo Licencia Creative Commons.

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