sábado, 1 de octubre de 2011

Alma desnuda (Alfonsina Storni)

Nacida en Suiza, Alfonsina Storni pasaría prácticamente toda su vida en Argentina, país en donde se consagraría como docente, escritora y poetisa.

De su pluma surgieron letras de una poesía bellísima donde transita el romanticismo y llega hasta rozar el erotismo en algunas de sus obras.

Sumida en una gran depresión luego de recibir un diagnóstico vinculado con el cáncer de mama, se suicidó en la ciudad balnearia de Mar del Plata, arrojándose al mar. Este trágico hecho también marcó su leyenda personal, asociándola para siempre de manera romántica a Alfonsina con el mar.

El mejor recuerdo que nos ha dejado está en sus letras y así elegimos evocarla desde este espacio, con uno de sus poemas más hermosos, titulado “Alma desnuda”

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al inviemo que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
Con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega,

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.


Fuente del texto de la poesía: Wikisource.

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