domingo, 6 de noviembre de 2011

Los mejores Tangos de la historia

tango in La Boca
El Tango es un género musical típico de Argentina, muy arraigado a la ciudad de Buenos Aires. Nació en el siglo XIX, y tuvo gran influencia popular en la primera mitad del siglo XX. Ya en la década del sesenta tendría una gran crisis como género y sería una renovación encabezada por Piazolla la que le volverían a dar impulso.

Hoy en día, el Tango tiene una importancia cultural renovada y valorizada a nivel mundial, razón por la cual atrae a una gran cantidad de turistas que desean disfrutarlo en vivo en Buenos Aires. Por su importancia, a partir del año 2009, el Tango ha sido declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Pero más allá de todo esto, el Tango es un género que encuentra una de sus mayores virtudes en sus letras, realizadas por verdaderos poetas de la música. Desde Alfredo Lepera (socio inseparable de Carlos Gardel) y el inigualable talento de Enrique Santos Discepolo, hasta la inmensa colaboración de Piazolla y Horacio Ferrer, el Tango nos ha regalado pasajes de creatividad invaluable. Es por eso que aquí recordamos y disfrutamos algunos de los momentos cumbres de esta música que se ha dado a conocer como Tango …

El Choclo (1903-1947): conocido originalmente por la música de Ángel Villoldo, de 1903, y reinventado con la letra que le dio su entidad de clásico, escrita por Enrique Santos Discépolo. Libertad Lamarque y Tita Merello fueron las damas que le prestaron la voz a este potente Tango, que también fue grabado por el inmenso Louis Armstrong, en inglés, bajo el nombre de Kiss of Fire, dándole los merecidos créditos de autoría a Villoldo, Catán y Discépolo. Precisamente la letra de Discepolo nos regala una palabras conmovedoras, cuando dice: "Hoy que no tengo más a mi madre, siento que llega en punta 'e pie para besarme cuando tu canto nace al son de un bandoneón...".

- Caminito (1926): es uno de esos temas musicales que definen un lugar, en este caso es una pintura perfecta de lo que fue alguna vez el barrrio de La Boca. Hoy en día una de las más pintorescas calles de ese mítico bario Porteño lleva su nombre por este Tango. Juan de Dios Filiberto le puso la música y Gabino Coria Peñaloza le dio letra y alma, para decir algunas frases ya históricas para el Tango: “Caminito que el tiempo ha borrado, que juntos un día nos viste pasar, he venido por última vez, he venido a contarte mi mal.”.

- Yira, Yira (1930): Enrique Santos Discepolo compuso letra y música de este tango que tiene una energía tan especial que lo mantiene vigente a pesar del tiempo. La desesperanza en su máximo exponentes se trasluce en frases como: “Aunque te quiebre la vida, aunque te muerda un dolor, no esperes nunca una ayuda, ni una mano, ni un favor.”.

- Cambalache (1934): Discepolo escribió y le puso música a un Tango inoxidable. No importa que hayan pasado casi ochenta años desde que fue escrito, Cambalache sigue vigente. En su interior, este Tango encierra una crítica feroz y sin pelos en la lengua hacia la moral, o mejor dicho, a la falta de ella: “¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! ¡Lo mismo un burro que un gran profesor! No hay aplazaos ni escalafón, los inmorales nos han igualao.”.

- El día que me quieras (1935): música de Carlos Gardel y poesía de Alfredo Le Pera, para un Tango que además de quedar en tatuado en la voz de Gardel también ha recibido numerosas versiones. De esa letra maravillosa podríamos elegir cualquier estrofa pero nos quedamos con ese bellísimo final que dice: “La noche que me quieras desde el azul del cielo, las estrellas celosas nos mirarán pasar y un rayo misterioso hará nido en tu pelo, luciérnaga curiosa que verá... ¡que eres mi consuelo!”.

- Volver (1935): otra joya inmaculada de Gardel y Le Pera. ¿Qué más se puede agregar sobre este Tango que es emblema? Solo homenajear su letra: “Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida. Tengo miedo de las noches que, pobladas de recuerdos, encadenen mi soñar.”.

- Nostalgias (1936): música de Cobián y letra de Cadícamo para un Tango que, si hubiera sido escrito en otras latitudes, podría haber sido un bolero. Sentido, profundo e inigualable nos dice: “Quiero emborrachar mi corazón para apagar un loco amor que más que amor es un sufrir... Y aquí vengo para eso, a borrar antiguos besos en los besos de otras bocas...”.

- Como dos extraños (1940): Pedro Laurenz le puso música y José María Contursi escribió los versos de este Tango que es pura desilusión de un encuentro entre quienes tanto se amaron y hoy son “dos extraños”. Desde su letra nos ofrece imágenes desoladas para lo que alguna vez fue amor: “Y ahora que estoy frente a ti parecemos, ya ves, dos extraños... Lección que por fin aprendí: ¡cómo cambian las cosas los años!”.

- Malena (1941): mítico tango escrito por Homero Manzi, con música de Lucio Demare. A lo largo de los años muchos se preguntaron quien fue esa mujer que canta el Tango como ninguna y en cada verso pone su corazón.

- Uno (1943): con letra de Enrique Santos Discepolo y música de Mariano Mores, nos llega uno de los tangos más aplaudidos de la historia. Es curioso que la primera estrofa de un Tango tan lleno de desesperanza diga: “Uno, busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias...”, para luego rematar con un final que es un puñal: “…Pero un frío cruel que es peor que el odio -punto muerto de las almas-tumba horrenda de mi amor, ¡maldijo para siempre y me robó...toda ilusión…”.

- Naranjo en Flor (1944): firmado por los hermanos Espósito, este Tango es pura poesía y belleza en su letra, pero con cierto perfume de dolor. De su letra nos llega hasta el fondo del alma, aquella reflexión que dice: “Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento... Perfume de naranjo en flor, promesas vanas de un amor que se escaparon con el viento.”.

- Qué me van a hablar de amor (1946): de Héctor Stamponi y Homero Expósito, este Tango nos ofrece una letra que es una declaración de principio de quién cree saber más que nadie del amor: “Por eso, me están sobrando los consejos, que en las cosas del amor aunque tenga que aprender nadie sabe más que yo.”. La versión de Julio Sosa es, simplemente, inigualable.

- Tarde (1947): con letra y música de José Canet nos llega este potente Tango que cuya versión más recordada es, seguramente, la que registró Julio Sosa con toda la potencia de su voz y carisma. De esta letra se desprenden versos como: “De cada amor que tuve tengo heridas, heridas que no cierran y sangran todavía. ¡Error de haber querido ciegamente matando inútilmente la dicha de mis días!”.

- Sur (1948): compuesto por la música de Anibal Troilo y la poética letra de Homero Manzi, este Tango es el fiel reflejo de una época y de un lugar. Amor, nostalgia e imágenes imborrables. De su letra se destacan versos como: “Nostalgias de las cosas que han pasado, arena que la vida se llevó pesadumbre de barrios que han cambiado y amargura del sueño que murió.”. La voz y la entrega total del Polaco Goyeneche lo hicieron aún más grande.

- Cafetín de Buenos Aires (1948): otra de las grandes contribuciones de la dupla Mores/Discepolo. En este caso un tributo a uno de los grandes símbolos de Buenos Aires: El Café, como lugar de encuentro y culto a la amistad. En la voz del Polaco Goyeneche o del también recordado Edmundo Rivero, podemos disfrutar de frases como: “Cómo olvidarte en esta queja, Cafetín de Buenos Aires, si sos lo único en la vida que se pareció a mi vieja...” o “Me diste en oro un puñado de amigos, que son los mismos que alientan mis horas…”.

- Pasional (1951): con música de Jorge Caldara y letra de Mario Soto encontramos este Tango que es una verdadera “daga en la carne”. Con pura potencia y pasión este Tango nos dice: “No sabrás... nunca sabrás lo que es morir mil veces de ansiedad. No podrás... nunca entender lo que es amar y enloquecer. Tus labios que queman... tus besos que embriagan y que torturan mi razón. Sed... que me hace arder y que me enciende el pecho de pasión.”. Jorge Falcón nos regaló la versión más sentida y potente a la vez.

- Desencuentro (1962): con música de Aníbal Troilo y letra de Cátulo Castillo nos sumergimos en otro de los tangos más desesperanzados, pero realistas, de todos los tiempos. Solo basta escuchar ese final tan tremendo que reza “Por eso en tu total fracaso de vivir, ni el tiro del final te va a salir.”. El Polaco le imprimió toda su personalidad para elevar aún más la popularidad de este Tango.

- Balada para un loco (1969): cuando el Tango parecía agonizar, llegó Piazzolla y lo reinventó. Pero no fue fácil convencer al público de su época. Balada para un loco causó polémica en su estreno y dividió la opinión del público. Una curiosidad de este Tango es que cuenta con una versión desde la voz femenina (popularizada por Amelita Baltar) y otra por la voz masculina, inmortalizada por Roberto Goyeneche. En ambos casos son las visiones de él (el loco) y ella (la mujer que se enamora de esa locura). La poesía de Horacio Ferrer, quien le puso letra a este tema, nos regala momentos tan emotivos que erizan la piel. Dificil escoger solo una estrofa, pero haremos el intento: “¡Loco! ¡Loco! ¡Loco! Como un acróbata demente saltaré, sobre el abismo de tu escote hasta sentir que enloquecí tu corazón de libertad... ¡Ya vas a ver!”.

(*) El presente listado se encuentra en orden cronológico.

11 comentarios:

Vero´s View dijo...

El tango a mi parecer es una divina expresión de sensualidad y arte que fluyen a la perfección con una melodía, vamos que es una exquisitez. Excelente entrada!
Saludos!

mientrasleo dijo...

Es de los bailes más sensuales que existen y, por mucho que digan, no se pasará de moda jamás. Siempre que hay una pareja que lo sabe bailar hay cien miradas que lo siguen.
Magnífica entrada, me quedaré por aquí.
Besos

Julieta dijo...

Me gusta mucho el tango, bailarlo, escucharlo y cantarlo..Dicen que es triste, creo que no, es pasional..
Buenísimo post, lo guardo, saludos!!

Damián dijo...

Gracias por tu comentario Julieta. El Tango es bellísimo y tiene letras de una calidad inmensa.

Espero que sigas pasando x aquí.

Saludos.

Kanelo dijo...

Qué tremendos temas se han mencionado en tu post. Es una lista interminable, tantos otros como En esta tarde gris en la voz del varón del tango Julio Sosa. Otros llenos de emoción con la dulce, pero varonil voz de Argentino Ledesma En el cielo, Cuartito azul, Fueron tres años, cómo olvidar Percal, qué recuerdos increíbles de mi viejo junto al tocadiscos en los lluviosos días del sur de Chile.
Gracias por este blog, un abrazo.

Damián dijo...

Gracias por tu comentario Kanelo. Un gran abrazo desde Buenos Aires :)

Diego dijo...

Que bueno Kanelo los recuerdes con tu viejo. Un abrazo grande.

Walter Jesus Castro dijo...

No se bailar muy bien el tango, pero lo amo porque me trae hermosos recuerdos de cuando era niño, Ademas las letras me llegan al alma.

Damián dijo...

Muchas gracias por las palabras Walter Jesus. Muy emotivas :)

Un gran abrazo

paul fabra dijo...

SÍ, MUY BUEN POST, PERO... ¿EL TANGO ES ARGENTINO Y GARDEL ES URUGUAYO? ALGO ANDA MAL. ¿DÓNDE SE HIZO LA CUMPARSITA? EN CUALQUIER MOMENTO VAN A DECIR QUE EL DULCE DE LECHE ES ARGENTINO...

Anónimo dijo...

El Tango no es una música "argentina". Apenas del Río de la Plata y de las dos ciudades instaladas en su orilla: Buenos Aires y Montevideo. Algunas veces se agrega a Rosario. Leí muy por arriba tus apreciaciones pero de todos modos es un despropósito atribuir a Le Pera la canción "El día que me quieras" ya que se trata de una versión de una poesía de Amado Nervo. Lo demás es todo opinable.

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