
Todas esas cosas tienen que ver con la belleza. La armonía que alimenta nuestros sentidos es la que provoca que nuestra mente interprete esas imágenes como verdaderas muestras de belleza.
Claro está que la armonía no solamente pasa por los ojos, el tacto o nuestros canales auditivos. La belleza también vive en el interior de las personas, en sus actos y en su manera de ser.
Con seguridad en más de una oportunidad habremos oído la frase “tiene una personalidad bellísima”. Esas palabras hacen referencia a un interior lleno de una armonía que florece hacia el exterior y contagia a los demás. Esa belleza interior es la que supera al aspecto físico y logra empalidecer cualquier rasgo, por más hermoso que sea.
La belleza verdadera es la que puede superar el paso del tiempo y seguir intacta, como un rasgo que jamás se marchita.
Cuando la belleza pase, será bella tu mirada, será bella tu sonrisa y las noches serán claras.
Cuando la belleza pase cada beso y cada abrazo será un grito de belleza, serás bella en mi conciencia.
¡Oh mi amor! ¡Oh mi amor! Oh mi amor! ¡Oh mi amor!
Cuando la belleza pase no habrá más que lunas nuevas y en un círculo de estrellas brillarás con luz eterna.
Cuando la belleza pase te daré lo que me queda cuando la belleza pase… quizás no nos demos cuenta ...
Cuando la belleza pase ...
Serás bella por dentro, bella en el alma y en el fondo de mi corazón.
(La belleza – Alejandro Lerner)
La fotografía que ilustra este texto es de Kate Beckinsale.
Comentarios
Lindo rastro..
muy bonito.
Un abrazo
Linda Ariana